El milenio de la Iglesia (3)

El milenio de la Iglesia (3)

El modelo del Tercer Milenio

Siguiendo al curso de la historia podemos observar -de manera simplificada- tres diferentes modelos de las relaciones de la Iglesia: primero, como las comunidades cristianas que surgieron de la primera comunidad nacida en el Pentecostés; luego -al convertirse rápidamente en iglesia del estado- en una organización jerárquica; y al romperse camino la Reforma, en la congregación de personas individuales que predomina en el ambiente actual.

Las diferencias entre estas tres versiones elementales son considerables y estrechamente relacionados con el progreso de la historia universal. Sin embargo, sería un gran error hacer responsables al mundo externo de lo que internamente tiene lugar en la Iglesia. Sólo la Iglesia misma decide cómo reaccionar a las circunstancias que el mundo y su historia le presentan, así como cada cristiana tiene que render cuenta por la forma en la que responde en las diferentes situaciones de vida.

Modelo de la Iglesia del Pentecostés

Mirar a la iglesia en sus primeros días nos tiene que dejar boquiabierto. La presencia del Espíritu Santo debe haber sido palpable. ¿Qué otra explicación se podría encontrar por la forma de convivencia en la que entraron aquellos

  • hombres y mujeres
  • de diferentes clases sociales -aunque con gran probabilidad una mayoría de ellos de las clases bajas y medio bajas-
  • de un transfondo cultural unificado por ser judíos, pero al otro lado diverso ya que no todos fueron de Palestina (ver capítulo 6 de Hechos y el problema de las viudas judías y griegas)

Lo que los moldeaba y tal vez el mayor factor que los unía inicialmente, era una esperanza que compartían: el regreso del Señor que los iba a llevar a moradas celestiales.

Y, de hecho, necesitaben aferrarse a esta esperanza, porque tenían el resto del mundo en contra, como pronto, por mucho tiempo, en repetidas ocasiones y lugares distintos, irían a experimentar

¿Cómo construían su esquema relacional?

  • En el centro se encontraba la Iglesia, mejor llamado, la comunidad de los santos.  En ella se encontraban personas en diferentes grados de madurez en la fe, por lo tanto, también en diferentes niveles de liderazgo. Sin embargo, estas autoridades eran de la clase espiritual, no jerárquica. Eran funciones que se ejercían, no posiciones que otorgaban títulos y privilegios.
  • Pero lo más distinguido era que para todos y cada uno, la relación con Dios se establecía porque era parte de la Iglesia.

 

Modelo de la Iglesia imperial

Modelo de la Iglesia congregacional

El Modelo que necesitamos

 

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