{"id":452,"date":"2018-01-07T08:00:36","date_gmt":"2018-01-07T13:00:36","guid":{"rendered":"http:\/\/reforma3000.seminariobiblicocucuta.org\/?p=452"},"modified":"2024-02-04T13:37:46","modified_gmt":"2024-02-04T13:37:46","slug":"1801-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reforma3000.seminariobiblicocucuta.org\/index.php\/2018\/01\/07\/1801-1\/","title":{"rendered":"El Milenio de la Iglesia (1)"},"content":{"rendered":"<h2>La doctrina que hace falta<\/h2>\n<p>Para muchos creyentes, la renovaci\u00f3n doctrinal de la Reforma, era lo ultimo que faltaba para dar\u00a0expresi\u00f3n definitiva a la ense\u00f1anza de la\u00a0Iglesia.<\/p>\n<p>Pero, al s\u00f3lo pensar un poco, nos damos cuenta que, por supuesto, no es as\u00ed. El Pentecostalismo, por ejemplo, aunque presente de forma intr\u00ednseca siempre, no encontr\u00f3 manifestaci\u00f3n doctrinal expl\u00edcita sino a finales del siglo XX. Lo mismo se puede decir de la Misiolog\u00eda, cuyo reconocimiento como rama de la teolog\u00eda sistem\u00e1tica no empez\u00f3 antes del ultimo siglo y s\u00f3lo en el presente est\u00e1 adquiriendo matices definidas. Y cap\u00edtulos enteros de la antropolog\u00eda b\u00edblica tienen que escribirse de nuevo sobre todo lo que tiene que ver con la identidad y el papel de la mujer, por ende, con el ser humano mismo. Esto, por su parte, tiene como consecuencia un concepto renovado sobre la participaci\u00f3n femenina en el gobierno y las funciones eclesiales.<\/p>\n<p>En un examen del pensamiento cristiano y de su impacto a la vida y el ministerio de la Iglesia, se cristalizan dos\u00a0focos principales\u00a0cuyo desarrollo ha abarcado largos siglos, mucha controversia, y chorros de sangre.<\/p>\n<h3>El milenio de la\u00a0Cristolog\u00eda<\/h3>\n<p>Si alguna inquietud doctrinal obsesion\u00f3 a la Iglesia del primer milenio, era antes que nada la identidad de su fundador y cabeza. La pregunta sobre qui\u00e9n era Jes\u00fas de Nazaret, cu\u00e1l era su persona y su\u00a0naturaleza, provoc\u00f3 tal\u00a0pluralidad de respuestas, semejantes discusiones y disputas, que, por primera vez, la unidad de la Iglesia se vio en peligro.<\/p>\n<p>Caus\u00f3 los primeros muertos inflingidos por la iglesia\u00a0dentro de s\u00ed misma. Caus\u00f3 el primer cisma\u00a0en lo que hasta entonces hab\u00eda sido una s\u00f3la entidad. \u00a0Caus\u00f3 tambi\u00e9n los primeros\u00a0intentos de conciliaci\u00f3n, las primeras formulaciones confesionales de la doctrina, los credos. Y fue un Credo el que, a pesar de otras controversias estruendas, dio la definici\u00f3n \u00faltima\u00a0a la cristiandad por siglos venideros.<\/p>\n<p>Incluso\u00a0la liberaci\u00f3n de la dogm\u00e1tica por los te\u00f3logos liberales del siglo XIX no prevaleci\u00f3 por mucho tiempo,\u00a0habiendo sido destituido por una nueva ortodoxia, tanto liberadora como afirmadora de lo que\u00a0desde Calcedonia 451 es\u00a0la confesi\u00f3n com\u00fan de los creyentes cristianos:<\/p>\n<blockquote><p><em>\u00abJesucristo es una persona divina con naturaleza divina y naturaleza humana.\u00bb<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>Tr\u00e1gicamente, haber extra\u00eddo de las Escrituras una\u00a0mayor comprensi\u00f3n de la persona de Dios (entendiendo que sin comprender la persona de Jesucristo no hay comprensi\u00f3n de la Trinidad), no se manifest\u00f3 en\u00a0perfilar la\u00a0identidad cristiana y\u00a0nuestro\u00a0papel como agente de Dios en\u00a0el mundo.<\/p>\n<h3>El\u00a0milenio de la Soteriolog\u00eda<\/h3>\n<p>La duda sobre la forma en la que la Iglesia administraba el bienestar de las almas, surgi\u00f3 mucho antes de la venta de indulgencies, que se consituy\u00f3 s\u00f3lo en la chispa que hizo estallar el polvor\u00edn acumulado por los siglos. En el centro del cuestionamiento se encontraba el monopolio que la Iglesia reclam\u00f3 sobre los instrumentos de santificaci\u00f3n, los <em>sacramentos<\/em>, entre ellos el m\u00e1s importante, la absoluci\u00f3n del pecado, otorgada en la confesi\u00f3n. Era un\u00a0reclamo eclesial\u00a0basado en lo hist\u00f3rico, no en lo b\u00edblico.<\/p>\n<p>Repetidos movimientos, posteriormente llamados <em>prerrefomartorios<\/em>, se mostraron cr\u00edticos y dispuestos a abolir este prerrogativo de la Iglesia. Junto con el gran n\u00famero de aut\u00e9nticos herej\u00edas, fueron combatidos y erradicados sin conmiseraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hasta que&#8230; la historia de la Reforma\u00a0hace claro que\u00a0ten\u00eda \u00e9xito donde los dem\u00e1s hab\u00edan\u00a0sucumbido, ante todo por dos\u00a0motivos:<\/p>\n<ul>\n<li>La superioridad de su manifestaci\u00f3n teol\u00f3gica que, por medio de la reci\u00e9n introducida imprenta, fue divulgada con rapidez y gran impacto.<\/li>\n<li>Su\u00a0conveniencia pol\u00edtica dentro del ambiente europeo del siglo XVI que le vali\u00f3 el apoyo de una clase dominante.<\/li>\n<\/ul>\n<p>De ah\u00ed que, incluso antes de que Lutero apareci\u00f3 en la Dieta de Worms para afirmar su\u00a0interpretation no autorizada\u00a0de las Escrituras, hasta los ni\u00f1os en muchas regions del Sacro Imperio Aleman sab\u00edan repetir la verdad central de la Reforma:<\/p>\n<blockquote><p><em>\u00abEl justificado por\u00a0la fe, vivir\u00e1.\u00bb<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>Sin embargo,\u00a0el saber sobre c\u00f3mo el hombre llega a salvaci\u00f3n, s\u00f3lo de forma limitada contribuy\u00f3 a la formaci\u00f3n de la nueva humanidad. A muchos, los hace soberbios por saberse &#8216;elegidos&#8217;. Como el primer pueblo de Dios\u00a0se sienten privilegiados frente a los que no han\u00a0sido destinados a salvaci\u00f3n. A otros, les hace c\u00f3modos: ya que somos salvados por fe y no por obras, creer era lo importante, no la acci\u00f3n.\u00a0\u00daltimamente, creer ya no significa creer en el Jesucristo divino, el que se hizo hombre para que pudi\u00e9ramos imitar su perfecci\u00f3n; numerosos &#8216;l\u00edderes espirituales&#8217; ense\u00f1an que\u00a0creer significa creer que Dios nos ayuda a alcanzar aspiraciones personales.<\/p>\n<p>Poco\u00a0de esto hace avanzar al prop\u00f3sito de Dios: volver toda la creaci\u00f3n a su gobierno, o, como tambi\u00e9n se expresa: \u00abUnir todas las cosas en Cristo\u00bb.<\/p>\n<h3>El milenio de la Eclesiolog\u00eda<\/h3>\n<p>S\u00ed, est\u00e1 dicho. La doctrina que hace falta, que ha sido tergiversada por el catolicismo romano, y que s\u00f3lo rudimentariamente tiene espacio en la teolog\u00eda sistem\u00e1tica evang\u00e9lica;\u00a0la\u00a0doctrina \u00a0que,\u00a0por ende, se ejerce en la\u00a0teolog\u00eda pr\u00e1ctica\u00a0a\u00a0manera\u00a0de la conveniencia\u00a0humana,\u00a0no seg\u00fan la interpretaci\u00f3n de las Escrituras, es la doctrina de la Iglesia.<\/p>\n<blockquote><p><em>S\u00f3lo en la Iglesia verdadera el\u00a0 verdaderamente salvado puede encontrarse con el Salvador verdadero.<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"http:\/\/reforma3000.seminariobiblicocucuta.org\/1801-2\">Continuar leyendo&#8230;<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La doctrina que hace falta Para muchos creyentes, la renovaci\u00f3n doctrinal de la Reforma, era lo ultimo que faltaba para dar\u00a0expresi\u00f3n definitiva a la ense\u00f1anza de la\u00a0Iglesia. 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