{"id":482,"date":"2018-09-30T07:00:30","date_gmt":"2018-09-30T12:00:30","guid":{"rendered":"http:\/\/reforma3000.seminariobiblicocucuta.org\/?p=482"},"modified":"2024-02-04T13:35:58","modified_gmt":"2024-02-04T13:35:58","slug":"1801-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reforma3000.seminariobiblicocucuta.org\/index.php\/2018\/09\/30\/1801-3\/","title":{"rendered":"El milenio de la Iglesia (3)"},"content":{"rendered":"<h2>El modelo del Tercer Milenio<\/h2>\n<p>Siguiendo al curso de la historia podemos observar -de manera simplificada- tres diferentes modelos de las relaciones de la Iglesia: primero, como las comunidades cristianas que\u00a0surgieron de la primera comunidad nacida\u00a0en el Pentecost\u00e9s; luego -al\u00a0convertirse r\u00e1pidamente en iglesia del estado- en una organizaci\u00f3n jer\u00e1rquica; y al romperse camino la Reforma, en la congregaci\u00f3n de\u00a0personas individuales que predomina en el ambiente actual.<\/p>\n<p>Las diferencias entre estas tres versiones elementales son considerables y estrechamente relacionados con\u00a0el progreso\u00a0de la historia universal. Sin embargo, ser\u00eda un gran error hacer responsables al mundo externo de lo que internamente tiene lugar en la Iglesia. S\u00f3lo la Iglesia misma decide c\u00f3mo reaccionar a las circunstancias que el mundo\u00a0y su historia\u00a0le presentan,\u00a0as\u00ed como\u00a0cada cristiana tiene que render cuenta por la forma en la que responde\u00a0en las diferentes situaciones de vida.<\/p>\n<h3>Modelo de la Iglesia del Pentecost\u00e9s<\/h3>\n<p>Mirar a la iglesia en sus primeros d\u00edas nos tiene que dejar boquiabierto. La presencia del Esp\u00edritu Santo debe haber sido palpable. \u00bfQu\u00e9 otra explicaci\u00f3n se podr\u00eda encontrar por la forma de convivencia en la que entraron aquellos<\/p>\n<ul>\n<li>hombres y mujeres<\/li>\n<li>de diferentes clases sociales -aunque con gran probabilidad una mayor\u00eda de ellos de las clases bajas y medio bajas-<\/li>\n<li>de un transfondo cultural unificado\u00a0por\u00a0ser jud\u00edos, pero al otro lado diverso ya que no todos fueron de Palestina\u00a0(ver cap\u00edtulo 6 de Hechos\u00a0y el problema de las viudas jud\u00edas locales y jud\u00edas de la di\u00e1spora griega)<\/li>\n<\/ul>\n<p>Lo que los moldeaba y tal vez el mayor factor que los un\u00eda inicialmente, era una esperanza que compart\u00edan: el regreso del Se\u00f1or que los iba a llevar a moradas celestiales.<\/p>\n<p>Y, de hecho, necesitaben\u00a0aferrarse a esta esperanza, porque ten\u00edan el resto del mundo en contra, como pronto, por mucho tiempo, en repetidas ocasiones y lugares distintos, ir\u00edan a experimentar<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo constru\u00edan su esquema relacional?<\/p>\n<ul>\n<li>En el centro se encontraba la Iglesia,\u00a0mejor\u00a0llamado, la <em><strong>comunidad de los santos<\/strong><\/em>. \u00a0En ella se encontraban personas en diferentes grados de madurez en la fe, por lo tanto, tambi\u00e9n en diferentes niveles de liderazgo. Sin embargo, estas autoridades eran de la clase espiritual, no jer\u00e1rquica. Eran funciones que se ejerc\u00edan, no posiciones que otorgaban t\u00edtulos y privilegios.<\/li>\n<li>Pero lo m\u00e1s distinguido era que para todos y cada uno, la relaci\u00f3n con Dios se establec\u00eda porque era parte de la Iglesia.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Modelo de la Iglesia imperial<\/h3>\n<h3>Modelo de la Iglesia congregacional<\/h3>\n<h3>El Modelo que necesitamos<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El modelo del Tercer Milenio Siguiendo al curso de la historia podemos observar -de manera simplificada- tres diferentes modelos de las relaciones de la Iglesia: primero, como las comunidades cristianas que\u00a0surgieron de la primera comunidad nacida\u00a0en el Pentecost\u00e9s; luego -al\u00a0convertirse r\u00e1pidamente en iglesia del estado- en una organizaci\u00f3n jer\u00e1rquica; y al romperse camino la Reforma, &hellip; <\/p>\n<p class=\"read-more\"><a class=\"btn btn-default\" href=\"https:\/\/reforma3000.seminariobiblicocucuta.org\/index.php\/2018\/09\/30\/1801-3\/\"> Seguir leyendo<span class=\"screen-reader-text\">  Seguir leyendo<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[8],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/reforma3000.seminariobiblicocucuta.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/482"}],"collection":[{"href":"https:\/\/reforma3000.seminariobiblicocucuta.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/reforma3000.seminariobiblicocucuta.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reforma3000.seminariobiblicocucuta.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reforma3000.seminariobiblicocucuta.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=482"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/reforma3000.seminariobiblicocucuta.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/482\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":680,"href":"https:\/\/reforma3000.seminariobiblicocucuta.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/482\/revisions\/680"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/reforma3000.seminariobiblicocucuta.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=482"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/reforma3000.seminariobiblicocucuta.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=482"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/reforma3000.seminariobiblicocucuta.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=482"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}