{"id":627,"date":"2018-04-15T08:00:14","date_gmt":"2018-04-15T13:00:14","guid":{"rendered":"http:\/\/reforma3000.seminariobiblicocucuta.org\/?p=627"},"modified":"2024-02-04T13:36:17","modified_gmt":"2024-02-04T13:36:17","slug":"la-iglesia-enviada-por-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reforma3000.seminariobiblicocucuta.org\/index.php\/2018\/04\/15\/la-iglesia-enviada-por-dios\/","title":{"rendered":"La Iglesia enviada por Dios"},"content":{"rendered":"<h2>Missio Dei<\/h2>\n<p>Se trata de\u00a0un t\u00e9rmino en lat\u00edn usado en la teolog\u00eda cristiana, especialmente en la Teolog\u00eda Propia y la Misiolog\u00eda, que se puede traducir como\u00a0<strong>la misi\u00f3n de Dios<\/strong>\u00a0o\u00a0<strong>el env\u00edo de Dios<\/strong>. Abarca toda la acci\u00f3n evangelizadora de la Iglesia, dirigida a la sociedad y cultura local como tambi\u00e9n en el \u00e1mbito intercultural global, pero desde el punto de vista de la teolog\u00eda propia trinitaria.<\/p>\n<h3>El impacto directo de Missio Dei<\/h3>\n<p>Lejos de permanecer una mera expresi\u00f3n teol\u00f3gica, recluida en la torre de marfil de los eruditos, se debe ante todo a la interpretaci\u00f3n propagada por el ministro y te\u00f3logo ingl\u00e9s John Stott, anglicano. Como Padre intelectual de <strong>Lausana 1974<\/strong> (vea tambi\u00e9n en <a href=\"http:\/\/reforma3000.seminariobiblicocucuta.org\/billygraham\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Billy Graham<\/a>), su visi\u00f3n de la Iglesia como agente de cambio llamado y enviado por Dios, y su concepto de la Biblia donde la misi\u00f3n de Dios recorre el texto desde G\u00e9nesis hasta Apocalipsis como eje central, raras veces us\u00f3 el t\u00e9rmino en s\u00ed, pero fundament\u00f3 su teolog\u00eda sobre \u00e9l. Los cap\u00edtulos sobre el Dios misionero y la Misi\u00f3n hol\u00edstica de la Iglesia en su obra <em>El cristiano contempor\u00e1neo<\/em>, no ser\u00edan posibles sino sobre la base de una bien entendida <em><strong>Missio Dei<\/strong><\/em>, en la cual la glorificaci\u00f3n del Se\u00f1or es Alfa y O mega del discurso.<\/p>\n<p>Posteriormente, otro nombre conocido y autor prol\u00edfico, el pastor bautista y predicador reformado John Piper, tambi\u00e9n us\u00f3 un lenguaje similar en sus conferencias, exhortando a la misi\u00f3n mundial con la Iglesia como herramienta en mano de Dios para obtener la adoraci\u00f3n global, y, por ende, la restauraci\u00f3n del gobierno <em>de facto<\/em> sobre la creaci\u00f3n. El libro \u00a1Al\u00e9grense las naciones! sobre la supremac\u00eda de Dios en las misiones, deja esto bien claro.<\/p>\n<p><strong><em>Missio Dei<\/em><\/strong>, un resultado de la era poscolonial, en las \u00faltimas d\u00e9cadas se ha convertido en un concepto clave de la misiolog\u00eda contempor\u00e1nea y es universalmente usado por los te\u00f3logos como David Bosch, Lesslie Newbigin, Darrell Guder, Alan Roxburgh,\u00a0 Alan Hirsch, Tim Keller,\u00a0 Ed Stetzer, y otros m\u00e1s, as\u00ed como por las redes misionales como Gospel and Culture Network (Guder), Forge Mission Training Network Australia (Hirsch), Together in Mission UK, and the Allelon Foundation (Roxburgh).<\/p>\n<h3>El desarrollo de un concepto<\/h3>\n<p>La historia transmitida relata que, en 1934, Karl Hartenstein, un misi\u00f3logo alem\u00e1n, acu\u00f1\u00f3 la frase en respuesta a Karl Barth<sup><a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\">[1]<\/a><\/sup>. Este lenguaje, se argumenta, fue recogido en la conferencia de Willingen en 1952, por \u00a0el Concilio Misionero \u00a0Internacional (IMC) y desarrollado teol\u00f3gicamente por el te\u00f3logo luterano Georg Vicedom<sup><a href=\"#_edn2\" name=\"_ednref2\">[2]<\/a><\/sup>. En un relato m\u00e1s reciente de John Flett<sup><a href=\"#_edn3\" name=\"_ednref3\">[3]<\/a><\/sup> se sostiene que, mientras Hartenstein \u00a0efectivamente introdujo el t\u00e9rmino actual <strong><em>missio Dei<\/em><\/strong>,<sup><a href=\"#_edn4\" name=\"_ednref4\">[4]<\/a>\u00a0<\/sup>\u00a0no ubic\u00f3 esa misi\u00f3n en la doctrina de la Trinidad. Esta referencia a la Trinidad apareci\u00f3 el \u201cAmerican Report\u201d, un documento de estudio preparado para la conferencia de Willingen en 1952, bajo la direcci\u00f3n de Paul Lehmann y H. Richard Niebuhr <sup><a href=\"#_edn5\" name=\"_ednref5\">[5]<\/a><\/sup>\u00a0Este documento sugiri\u00f3 un v\u00ednculo entre los movimientos revolucionarios en la historia y la \u201cMisi\u00f3n de Dios\u201d.\u00a0 Muchos de los problemas posteriores que encontr\u00f3 <strong><em>missio Dei<\/em><\/strong> se derivan de estos or\u00edgenes, y en especial en la falla de fundamentar el concepto en un contexto robusto con la Trinidad.<\/p>\n<p>Esas preocupaciones conocidas con <strong><em>missio Dei<\/em><\/strong> tambi\u00e9n significaron que el concepto pas\u00f3 por un hiato hasta que le fue dado una descripci\u00f3n concisa por David Bosch. Seg\u00fan David J. Bosch, \u201cmisi\u00f3n no es en primer lugar una actividad de la Iglesia, sino un atributo de Dios. Dios es un dios misionero\u201d.<sup><a href=\"#_edn6\" name=\"_ednref6\">[6]<\/a><\/sup>\u00a0J\u00fcrgen Moltmann dice, \u201cno es la Iglesia la que tiene una misi\u00f3n de salvaci\u00f3n a cumplir en el mundo, es la misi\u00f3n del Hijo y del Esp\u00edritu a trav\u00e9s del Padre que incluye a la Iglesia\u201d.<sup><a href=\"#_edn7\" name=\"_ednref7\">\u00a0[7]<\/a>\u00a0<\/sup>Conforme a una opini\u00f3n:<\/p>\n<blockquote><p>Durante cerca la \u00faltima mitad del siglo hubo un traslado sutil, pero sin embargo decisivo, hacia la comprensi\u00f3n de la misi\u00f3n como la misi\u00f3n de Dios. Durante los siglos anteriores, misi\u00f3n se entendi\u00f3 en una variedad de maneras. A veces fue interpretado primariamente en t\u00e9rminos soteriol\u00f3gicos: como salvando a individuos de la condenaci\u00f3n eterna. O fue entendido en t\u00e9rminos culturales: como introducci\u00f3n de pueblos del Oriente y Sur en las bendiciones y privilegios del Occidente cristiano. Frecuentemente se percibi\u00f3 en categor\u00edas eclesiales: como la expansi\u00f3n de la Iglesia (o de una denominaci\u00f3n espec\u00edfica). A veces se defini\u00f3 como salvaci\u00f3n hist\u00f3ricamente: como el proceso por el cual el mundo -de forma evolucionaria o por medio de un evento catacl\u00edsmico- ser\u00eda transformado en el Reino de Dios. En todas esas instancias, y por diferentes caminos, frecuentemente contradictorios entre s\u00ed, la interrelaci\u00f3n intr\u00ednseca entre cristolog\u00eda, soteriolog\u00eda, y la doctrina de la Trinidad, tan importante para la iglesia primitiva, fue gradualmente desplazado por una o varias versiones de la doctrina de la gracia\u2026 Misi\u00f3n, se entend\u00eda, se derivaba de la mism\u00edsima naturaleza de Dios. Fue as\u00ed que fue puesto en el contexto de la doctrina de la Trinidad, no de eclesiolog\u00eda o soteriolog\u00eda. La doctrina cl\u00e1sica de la <em>missio Dei<\/em> como Dios Padre enviando al Hijo, y Dios Padre e Hijo enviando al Esp\u00edritu, se expandi\u00f3 para incluir todav\u00eda un \u2018movimiento\u2019 m\u00e1s: el Padre, el Hijo y el Esp\u00edritu Santo enviando a la Iglesia al mundo. En cuanto a lo que concierne el pensamiento misionero, este vinculaci\u00f3n con la doctrina de la Trinidad constitu\u00eda una innovaci\u00f3n importante\u2026<\/p>\n<p>Nuestra misi\u00f3n no tiene vida en s\u00ed misma; s\u00f3lo en manos del Dios que env\u00eda puede llamarse verdaderamente misi\u00f3n. No, a menos que la iniciativa misionera venga de Dios solo\u2026<\/p>\n<p>Misi\u00f3n se ve, por ende, como un movimiento de Dios hacia el mundo; la Iglesia es visto como un instrumento para esa misi\u00f3n. Hay Iglesia porque hay una misi\u00f3n, no al rev\u00e9s. Participar en la misi\u00f3n es participar en el movimiento del amor de Dios hacia la gente, ya que Dios es una fuente de enviar amor.<sup><a href=\"#_edn8\" name=\"_ednref1\">[8]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Hablando en nombre de <em>The Gospel and Our Culture Network <\/em>[Red El Evangelio y Nuestra Cultura], Darrell Guder escribe,<\/p>\n<blockquote><p>\u201chemos llegado a ver que la misi\u00f3n no es meramente una actividad de la Iglesia. M\u00e1s bien, misi\u00f3n es el resultado de la iniciativa de Dios, arraigada en los prop\u00f3sitos de Dios de restaurar y sanar la creaci\u00f3n. \u2018Misi\u00f3n\u2019 significa \u2018env\u00edo\u2019, y es el tema b\u00edblico central que describe el prop\u00f3sito de la acci\u00f3n de Dios en la historia humana\u2026 Hemos comenzado a aprender que el mensaje b\u00edblico es m\u00e1s radical, m\u00e1s inclusivo, m\u00e1s transformador que le permitimos ser; en particular, hemos comenzado a ver que la Iglesia de Jesucristo no es la raz\u00f3n de ser o la meta final del Evangelio, sino m\u00e1s bien su instrumento y testigo\u2026 La misi\u00f3n de Dios est\u00e1 llam\u00e1ndonos y envi\u00e1ndonos al mundo, nosotros, la Iglesia de Jesucristo, para ser una iglesia misionera en nuestras propias sociedades, en las culturas en las que nos encontramos.<sup><a href=\"#_edn9\" name=\"_ednref2\">[9]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Alan Hirsch cree que la palabra misional \u201cva al coraz\u00f3n de la naturaleza misma y del prop\u00f3sito de la Iglesia en s\u00ed\u201d. Contin\u00faa:<\/p>\n<blockquote><p>As\u00ed que una efectiva definici\u00f3n de la iglesia misional es la comunidad del pueblo de Dios que se define a s\u00ed mismo, y organiza su vida alrededor su prop\u00f3sito real de ser un agente de la misi\u00f3n de Dios al mundo. En otras palabras, el principio organizador verdadero y aut\u00e9ntico de la Iglesia es la misi\u00f3n. Cuando la Iglesia est\u00e1 en su misi\u00f3n, entonces es la Iglesia verdadera. La Iglesia misma no es solo un producto de esa misi\u00f3n, sino es obligada y destinada a extenderla por todos los medios posibles. La misi\u00f3n de Dios fluye directamente a trav\u00e9s de cada creyente y cada comunidad de fe que sigue a Jes\u00fas. Obstruir esto, es igual a bloquear a los prop\u00f3sitos de Dios en y a trav\u00e9s del pueblo de Dios.\u201d<sup><a href=\"#_edn3\" name=\"_ednref3\">[i10]<\/a><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Peters declara que la Biblia reclama que \u201cel resultado final de tal <strong><em>missio Dei<\/em><\/strong> es la glorificaci\u00f3n del Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo\u201d. <sup><a href=\"#_edn4\" name=\"_ednref4\">[11]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4>Fuente bibliogr\u00e1fica:<\/h4>\n<p><a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/w\/index.php?title=Missio_Dei&amp;oldid=821460016\">https:\/\/en.wikipedia.org\/w\/index.php?title=Missio_Dei&amp;oldid=821460016<\/a><\/p>\n<div style=\"font-size: smaller;\">\n<pre><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\">[1]<\/a> Engelsviken, Tormod. \u201c<em>Missio Dei: The Understanding and Misunderstanding of a Thlogical Concept in European Churches and Missiology<\/em>\u201d, International Review of Mission 92, no. 4 (2003): 481-97.\r\n<a href=\"#_ednref2\" name=\"_edn2\">[2]<\/a> Vicedom, Georg F. <em>Missio Dei: Einf\u00fchrung in eine Theologie der Mission<\/em>. M\u00fcnchen: Chr. Kaiser Verlag, 1958;\r\n<a href=\"#_ednref3\" name=\"_edn3\">[3]<\/a> Flett, John G. <em>The Witness of God: the Trinity,<\/em> Missio Dei, Karl Barth and the Nature of Christian Communit.y Grand Rapids, MI: Eerdmans, 2010.\r\n<a href=\"#_ednref4\" name=\"_edn4\">[4]<\/a> Hartenstein, Karl. \u201cWozu n\u00f6tigt die Finanzlage der Mission.\u201d Evangelisches Missions-Magazin 79 (1934): 217-29.\r\n<a href=\"#_ednref5\" name=\"_edn5\">[5]<\/a> Para una versi\u00f3n anterior, vea Niebuhr, H. Richard. \u201cThe Doctrine of the Trinity and the Unity of the Church.\u201d Theology Today 3, no. 3 (1946): 371-84. Para el texto que inform\u00f3 al American report, vea Niebuhr, H. Richard. \u201cAn Attempt at a Theological Analysis of Missionary Motivation.\u201d Occasional Bulletin of Missionary Research 14, no. 1 (1963): 1-6.\r\n<a href=\"#_ednref6\" name=\"_edn6\">[6]<\/a> Bosch, David J., <em>Transforming Mission<\/em>, Maryknoll: Orbis Books, 1991, 389\u2013390.\r\n<a href=\"#_ednref7\" name=\"_edn7\">[7]<\/a> Moltmann, J\u00fcrgen. T<em>he Church in the Power of the Spirit: A Contribution to Messianic Ecclesiology<\/em>, London: SCM Press, 1977, 64\r\n<a href=\"#_ednref8\" name=\"_edn8\">[8]<\/a> Bosch, David J. <em>Transforming Mission<\/em>, Maryknoll: Orbis Books, 1991, 389\u2013390.\r\n<a href=\"#ednref9\" name=\"_edn9\">[9]<\/a> Guder, Darrell L. (editor), <em>Missional Church: A Vision for the Sending of the Church in North America<\/em>, Grand Rapids, MI: Eerdmans Publishing, 1998, 4-5.\r\n<a href=\"#ednref10\" name=\"_edn10\">[10]<\/a> Alan Hirsch, <em>The Forgotten Ways<\/em>, Grand Rapids, MI: Brazos Press, 2006, 82\r\n<a href=\"#ednref11\" name=\"_edn11\">[11]<\/a> George W. Peters, <em>A Biblical Theology of Missions<\/em>, Chicago: Moody Press, 1972, 9.<\/pre>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Missio Dei Se trata de\u00a0un t\u00e9rmino en lat\u00edn usado en la teolog\u00eda cristiana, especialmente en la Teolog\u00eda Propia y la Misiolog\u00eda, que se puede traducir como\u00a0la misi\u00f3n de Dios\u00a0o\u00a0el env\u00edo de Dios. Abarca toda la acci\u00f3n evangelizadora de la Iglesia, dirigida a la sociedad y cultura local como tambi\u00e9n en el \u00e1mbito intercultural global, pero &hellip; <\/p>\n<p class=\"read-more\"><a class=\"btn btn-default\" href=\"https:\/\/reforma3000.seminariobiblicocucuta.org\/index.php\/2018\/04\/15\/la-iglesia-enviada-por-dios\/\"> Seguir leyendo<span class=\"screen-reader-text\">  Seguir leyendo<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[8],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/reforma3000.seminariobiblicocucuta.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/627"}],"collection":[{"href":"https:\/\/reforma3000.seminariobiblicocucuta.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/reforma3000.seminariobiblicocucuta.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reforma3000.seminariobiblicocucuta.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reforma3000.seminariobiblicocucuta.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=627"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/reforma3000.seminariobiblicocucuta.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/627\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":642,"href":"https:\/\/reforma3000.seminariobiblicocucuta.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/627\/revisions\/642"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/reforma3000.seminariobiblicocucuta.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=627"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/reforma3000.seminariobiblicocucuta.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=627"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/reforma3000.seminariobiblicocucuta.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=627"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}